Secundaria 8013

Secundaria 8013

12/09/2017

¿Cómo lo hacemos?

Don Bosco vivió y nos transmitió, por inspiración de Dios, un estilo original de vida y de acción: el espíritu salesiano.

Su centro y síntesis es la caridad pastoral, un impulso apostólico que nos mueve a buscar las almas y servir únicamente a Dios.

La vocación salesiana tiene el sello de un don especial de Dios: la predilección por los jóvenes: “Me basta con que sean jóvenes, para que los ame con toda mi alma”. Este amor, expresión de la caridad pastoral, da sentido a toda nuestra vida.

Don Bosco vivió, en el trato con los jóvenes, una experiencia espiritual y educativa que llamó el sistema preventivo. Él nos lo transmite como modo de vivir y trabajar, para comunicar el Evangelio y salvar a los jóvenes con ellos y por medio de ellos. Este sistema informa nuestras relaciones con Dios, el trato personal con los demás y la vida de comunidad en la práctica de una caridad que sabe hacerse amar.

El Carisma, o Espíritu Salesiano se resume en el Sistema Preventivo de Don Bosco, el cual es guiado, sostenido y perfeccionado por la caridad.

Para Don Bosco, el Sistema Preventivo era “un amor que se dona gratuitamente”, inspirándose en la Caridad de Dios, que precede a cada criatura en su providencia, la acompaña con su presencia y la salva dando su propia vida.

La caridad pastoral es un impulso apostólico que nos mueve a buscar las almas y servir únicamente a Dios.

Siguiendo el ejemplo de Don Bosco, los salesianos (consagrados y laicos) eligen para sí, y proponen a los demás, la caridad como medio y método fundamental para su misión. En este trabajo cultivan valores importantes de la espiritualidad salesiana: la generosidad, la solidaridad, la sencillez, la gratitud, la fidelidad, la alegría y el optimismo incluso en las horas de la cruz, manifestando así la dimensión pascual de la vida cristiana.